La Sierra Norte de Madrid es un lugar de gran belleza natural con una variedad de ecosistemas que coexisten gracias a las subcomarcas de la Sierra de La Cabrera y la Sierra del Rincón, junto con los ríos Lozoya y Jarama. Cuatro villas destacadas en esta región son Buitrago del Lozoya, Rascafría, Patones de Arriba y Torrelaguna, reconocidas como Villas de Madrid por su singularidad y la riqueza de su patrimonio cultural, gastronómico, enoturístico y natural.
En el Valle del Lozoya se encuentran Buitrago del Lozoya y Rascafría, dos municipios unidos por el río Lozoya que atraviesa el norte de la Comunidad de Madrid. En esta zona, se pueden visitar yacimientos arqueológicos, la Necrópolis de Sieteiglesias y embalses como La Pinilla, Riosequillo, Puentes Viejas, El Villar y El Atazar.
Por otro lado, el Valle del Río Jarama actúa como frontera natural entre la Comunidad de Madrid y Guadalajara, y alberga las villas de Patones de Arriba y Torrelaguna. Esta zona cuenta con yacimientos paleolíticos, atalayas andalusíes y un puente romano.
Estas joyas, junto con fortalezas, monasterios, plazas centenarias, tradiciones ancestrales, bodegas, viñedos y cultivos, hacen de la Sierra Norte de Madrid un destino único que invita a los visitantes a descubrir la verdadera historia de la región.
Buitrago del Lozoya, la localidad fortificada
En medio del río que le da nombre se alza Buitrago del Lozoya, una localidad fortificada rodeada por una muralla medieval de siete torres que es considerada la mejor conservada de la Comunidad de Madrid. Esta muralla musulmana y castellana alberga el Castillo de los Mendoza, donde se refugiaron Reyes y Reinas de la historia de España.
En Buitrago, se pueden visitar la Torre del Reloj, la Iglesia de Santa María del Castillo, la Puerta del Gorronal y el Arco del Piloncillo, entre otros sitios de interés. Además, el Museo Picasso es una atracción única en esta pequeña localidad.
Si decides visitar Buitrago, no puedes perderte platos tradicionales como el Cocido serrano, el Rabo de novillo estofado o los Judiones estofados con matanza. Para alojarte, hay una variedad de opciones que te permitirán disfrutar de la historia y la arquitectura de la región.
Rascafría, un monasterio en medio del valle
La Villa de Rascafría alberga el Monasterio de Santa María de El Paular, un monumento histórico con una iglesia y un palacio en su interior. Este recinto, construido en el siglo XIV, es un punto de referencia turístico en la zona.
Además del monasterio, en Rascafría se pueden visitar el Puente del Perdón, el Bosque finlandés, el Arboreto Giner de los Ríos, las Presillas de Rascafría y el Molino de Los Batanes. Para reponer fuerzas, se recomienda probar platos como los Judiones con matanza, el Asado de cordero o cochinillo y los productos silvestres de la región.
En cuanto al alojamiento, hay opciones para todos los gustos, desde hoteles rurales hasta albergues con vistas a la sierra y ubicados en pleno valle.
Patones de Arriba, una aldea detenida en el tiempo
Patones de Arriba es un pueblo medieval que parece haberse detenido en el tiempo. Con construcciones de pizarra oscura y una historia que se remonta a la época de la Reconquista, esta villa es un destino turístico popular en la región.
En Patones, se pueden visitar la Antigua Iglesia de San José, el Lavadero, la Fuente Nueva y las ruinas de la Ermita de la Virgen de la Oliva, entre otros lugares de interés. El Yacimiento de la Dehesa de la Oliva es un sitio arqueológico importante que ofrece evidencias de diferentes épocas históricas.
Para disfrutar de la gastronomía local, se recomienda probar carnes a la brasa, asados y recetas caseras, así como productos típicos del valle. En cuanto al alojamiento, hay hoteles rurales con encanto que ofrecen una experiencia única en Patones de Arriba.
Torrelaguna, entre Cisneros y Al-Ándalus
La Villa de Torrelaguna es un pueblo medieval con una rica historia y una arquitectura impresionante. Con casas solariegas, palacios, edificios eclesiásticos y construcciones defensivas, Torrelaguna es un destino turístico que ofrece una experiencia única a los visitantes.
En Torrelaguna, se pueden visitar lugares como la Iglesia de Santa María Magdalena, el Convento de las Carmelitas, la Cruz de Cisneros y la Atalaya de Arrebatacapas. Además, el pueblo cuenta con un Puente Medieval y una rica historia ligada a personajes como Francisco Jiménez de Cisneros y Santa María de la Cabeza.
Para disfrutar de la gastronomía local, se recomienda probar los asados al horno de leña y el Chorizo a la garrota, así como los dulces típicos de la región. En cuanto al alojamiento, hay hoteles y alojamientos rurales que ofrecen una experiencia única en Torrelaguna.
Una ruta perfecta para descubrir las cuatro villas
Si deseas explorar estas cuatro villas, una ruta en coche de dos días es la opción ideal. Comenzando por Patones y Torrelaguna el primer día, y continuando por Buitrago del Lozoya y Rascafría el segundo día, podrás descubrir lo mejor de cada localidad y disfrutar de la historia y la gastronomía de la región.
Esta ruta es perfecta para los amantes de la Comunidad de Madrid y para aquellos que desean descubrir la belleza y la historia de la Sierra Norte. ¡No te pierdas la oportunidad de explorar todo lo que esta región tiene para ofrecer!
Más información en Turismo de la Comunidad de Madrid.
Fuente (para controlar el refrito): https://okdiario.com/madrid/descubre-4-villas-sierra-norte-autenticas-rurales-muy-madrilenas-12914394