Una pelea masiva en el parlamento de Italia ha causado vergüenza a nivel mundial. Destacan dos nombres en medio de la trifulca: Igor Iezzi, diputado de la Liga italiana liderada por Matteo Salvini, y Leonardo Donno, del Movimiento 5 Estrellas (M5S); agresor y agredido respectivamente durante el altercado.
El incidente tuvo lugar durante una sesión en la Cámara de Diputados sobre la ley de autonomía diferenciada para las regiones, según Europa Press. La agresión ocurrió cuando Donno intentaba entregar una bandera italiana al ministro de Asuntos Regionales y Autonómicos, Roberto Calderoli, en protesta por la ley.
En medio de la trifulca, Igor Iezzi (con americana marrón) se unió tardíamente a la montonera. Tras forcejear, logró acercarse a Donno y le propinó dos puñetazos. En videos publicados en redes sociales se observa a Donno caer segundos después en medio del tumulto.
El Movimiento 5 Estrellas, partido del agredido, emitió un comunicado condenando el ataque: «El ataque a Leonardo Donno en la Cámara es un hecho grave y vergonzoso. Nuestro diputado solo quería entregar una bandera italiana al ministro Calderoli cuando fue agredido por parlamentarios de la mayoría, incluido el miembro de la Liga Iezzi, recibiendo puñetazos y terminando en el suelo».
Significado de la ley de autonomía diferenciada
La ley de autonomía diferenciada es un proyecto impulsado por la presidenta actual, Giorgia Meloni, que propone una especie de descentralización a la italiana. Este proyecto se ha enfrentado a 2.400 enmiendas y a la oposición de la Iglesia Católica, que considera que este modelo agrava las desigualdades.
Inicialmente concebida para otorgar autonomía política a las regiones del norte de Italia, la norma es una vieja demanda de la derecha del norte de Italia liderada por el partido de Matteo Salvini, La Lega, con una fuerte presencia en el Piamonte, Lombardía y Véneto.
Los diputados de partidos de izquierda se oponen al proyecto de autonomía al creer que intensificará las divisiones entre el norte y sur de Italia, y que su objetivo es evitar que las regiones ricas del norte tengan que solidarizarse con las más desfavorecidas del sur.
A finales de mayo, la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) rechazó esta reforma legal argumentando: «Nos preocupa cualquier intento de acentuar los desequilibrios entre territorios, entre áreas metropolitanas y rurales, entre centros y periferias».
