Durante la noche pasada, las defensas aéreas ucranianas lograron derribar 19 de los 21 drones kamikaze iraníes Shahed lanzados por Rusia contra Ucrania, según informó la Fuerza Aérea de Ucrania.
Estos drones fueron lanzados desde Primorsko-Ajtarsk, en el suroeste de la Federación de Rusia, y desde la península adyacente de Crimea, ocupada por Rusia desde 2014.
En la interceptación de los drones participaron la aviación militar ucraniana, unidades especializadas en misiles antiaéreos y patrullas móviles que utilizan armamento ligero de las Fuerzas Armadas ucranianas.
Los drones fueron derribados sobre los óblasts ucranianos de Mikoláyiv y Jersón (sur), Dnipropetrovsk y Kirovograd (centro) y Jmelnitski y Leópolis (oeste). En Leópolis, un edificio de una institución de investigación científica sufrió graves daños por el ataque con drones.
Desde el inicio de la guerra, Rusia ha estado atacando el territorio ucraniano casi todas las noches con drones kamikaze Shahed, adquiridos de Irán, que son económicos y pueden alcanzar objetivos a gran distancia.
Ucrania ha respondido con ataques contra territorio ruso utilizando drones fabricados localmente.
Kiev ha logrado dañar varias infraestructuras estratégicas con estos ataques, centrándose especialmente en refinerías y depósitos de combustible.
