En el flanco oriental de la OTAN, la principal amenaza es la guerra híbrida de Rusia en Ucrania y sus vecinos del este de Europa.
Rusia y Bielorrusia ven las fronteras con la UE como un punto débil para desestabilizar a los aliados de Ucrania con crisis de inmigrantes provocadas estratégicamente.
Moscú y Minsk han utilizado la estrategia de enviar inmigrantes irregulares para cruzar las fronteras de la UE desde Oriente Medio.
Ante el aumento de estas acciones híbridas, varios países han decidido crear un «muro de drones» para proteger sus fronteras de Rusia y Bielorrusia.
La ministra del Interior lituana, Agnè Bilotaotè, reconoció que el objetivo es protegerse de ataques híbridos con drones.
El muro de drones fortalecerá la infraestructura física y los sistemas de vigilancia para protegerse de provocaciones y contrabando.
Además de aviones no tripulados, el muro contará con sistemas antidrones para defenderse de incursiones enemigas.
