El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha anunciado su decisión de no asistir a la cumbre de paz para Ucrania que se celebra en Suiza, argumentando que considera que es un respaldo a favor de la continuación del conflicto. Durante una visita a Estocolmo, Petro expresó su desacuerdo con el enfoque de la conferencia, señalando que se está acercando a una posible conflagración mundial mientras se descuida la crisis climática. En este sentido, manifestó que América Latina busca la construcción de la paz lo antes posible y que por ello ha decidido suspender su participación en el encuentro organizado por el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski.
En sus declaraciones, Petro destacó la importancia del diálogo entre Rusia y Ucrania, así como la necesidad de establecer una zona de seguridad sin armas nucleares que separe a la OTAN de Rusia. Además, reiteró el compromiso de su gobierno en participar en los esfuerzos para promover el diálogo y la paz entre ambas naciones, así como detener el genocidio contra el pueblo palestino.
La cumbre de Lucerna se ve marcada por la ausencia esperada de Rusia, que ha rechazado el plan de paz ucraniano al no retirar sus fuerzas ni devolver la soberanía de las regiones ucranianas bajo su control. Tampoco habrá representación de China, que ha estado impulsando su propia iniciativa de paz. Entre los temas a tratar en la cumbre se encuentran la promoción de un consenso sobre un posible marco de paz, la determinación de una hoja de ruta para involucrar a Rusia y Ucrania en el proceso, la libertad de navegación en el mar Negro y un posible acuerdo para detener el bombardeo de infraestructuras de energía nuclear.
En resumen, la decisión de Petro de no asistir a la cumbre de paz para Ucrania en Suiza refleja su postura en favor de la construcción de la paz y el diálogo entre las naciones involucradas en el conflicto.