Los presidentes de Francia y China, Emmanuel Macron y Xi Jinping, respaldaron este lunes una tregua olímpica en todos los conflictos durante los próximos Juegos de París, a la vez que abogaron por avanzar en la búsqueda de soluciones.
Ambos líderes expresaron esta posición durante una declaración conjunta a los medios después de una reunión bilateral en el Elíseo, donde discutieron asuntos internacionales de alcance global y cuestiones comerciales a nivel bilateral.
«Creemos que una tregua olímpica en todos los frentes de guerra puede ser una oportunidad para trabajar en soluciones duraderas dentro del pleno respeto al Derecho Internacional», afirmó Macron, mientras que Xi expresó ideas similares.
En el ámbito internacional, ambos presidentes discreparon más sobre la guerra en Ucrania que en el conflicto en Oriente Medio, aunque coincidieron en que el mundo enfrenta un momento «crítico» que requiere una mayor coordinación internacional.
En relación con Ucrania, Macron agradeció a Xi «el compromiso de las autoridades chinas» de no vender armas a Moscú y de controlar estrictamente las exportaciones de tecnologías de doble uso.
El presidente francés subrayó «el impacto de este conflicto en la seguridad europea» y el compromiso de Francia y otros países de «apoyar a Ucrania todo el tiempo que sea necesario», aclarando que «no estamos en guerra con Rusia ni con el pueblo ruso, ni buscamos reemplazar al régimen ruso».
Xi destacó la oposición de Pekín a que se utilice esta crisis para culpar a Rusia y para iniciar una nueva Guerra Fría, instando a la celebración de una conferencia internacional reconocida por Rusia y Ucrania para reanudar el diálogo.
«Apoyamos la construcción de una arquitectura de seguridad europea duradera y equitativa», añadió el líder chino.
«Mismos objetivos» en Oriente Medio
Ambos dirigentes respaldaron el fin de las hostilidades en Oriente Medio, donde según Macron «compartimos las mismas preocupaciones y los mismos objetivos».
No obstante, Xi fue más allá al pedir que la comunidad internacional «actúe» para establecer «inmediatamente» un alto el fuego en Gaza, y también para «apoyar la admisión de Palestina en la ONU como miembro de pleno derecho», así como para «revitalizar la solución de los dos Estados».
Macron aseguró que «no hay un doble rasero» en la postura hacia Oriente Medio, ni por Francia ni por Rusia, y señaló que esto también aplica a Irán, cuya actitud «aventurera» en el tema nuclear «genera riesgos».
Los dos presidentes firmaron una serie de acuerdos comerciales y de cooperación, incluyendo en educación y cultura.
En el ámbito comercial, Macron también mencionó el deseo expresado por Xi de no aplicar sanciones que Pekín está considerando imponer al coñac francés y otros licores de la UE, en represalia por las investigaciones de Bruselas sobre posibles ayudas estatales chinas a fabricantes de vehículos eléctricos.
De hecho, el presidente francés obsequió a su invitado con dos botellas de coñac francés de alta calidad.
La reunión entre Macron y Xi en el Elíseo tuvo lugar después de un encuentro trilateral por la mañana con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, donde se abordaron temas comerciales, como las quejas europeas sobre la mayor apertura del mercado de la Unión a productos chinos en comparación con la reciprocidad.
En esa reunión, Macron solicitó «una relación equilibrada con China«, basada en «reglas justas para todos» en el ámbito comercial, mientras que Von der LeyenEuropa «no dudará en tomar decisiones firmes» para proteger su economía y seguridad.
Esta noche, Macron ofrecerá una cena de gala en el Elíseo a Xi y su esposa, en lo que será la tercera visita del líder chino a Francia después de las realizadas en 2014 y 2015, con motivo del 60 aniversario del establecimiento de relaciones entre Francia y la República Popular China.
Este viaje concluirá mañana, martes, con una jornada privada que incluirá una visita a los Pirineos, una región donde Macron pasó muchas vacaciones durante su infancia y juventud en casa de una de sus abuelas.
Incluso, ambos líderes visitarán la cima del Tourmalet, una de las cumbres pirenaicas más emblemáticas del Tour de Francia.


