Tras las elecciones, Emmanuel Macron hizo un llamado a una unión democrática para enfrentar a la Agrupación Nacional en la segunda vuelta. Jean-Luc Mélenchon, líder de La Francia Insumisa, anunció que los candidatos de su coalición, Nuevo Frente Popular, se retirarán en los distritos donde hayan quedado terceros para evitar una victoria de An.
Sin embargo, esta decisión de Mélenchon no fue consultada con sus socios de coalición, lo que generó controversia. En un programa de televisión, Aurore Bergé, ministra saliente, hizo caso omiso a Mélenchon y llamó a evitar extremos el día de la segunda vuelta, equiparando a An y Nfp. Por otro lado, Édouard Philippe pidió a sus candidatos de Horizontes que se retiren en caso de quedar terceros para evitar victorias de An o Nfp.
Los Republicanos también expresaron su posición contra La Francia Insumisa y la Agrupación Nacional, considerándolas peligrosas para Francia. Mientras tanto, Jordan Bardella y Marine Le Pen mostraron optimismo para la segunda vuelta. En La Sarthe, Marie-Caroline Le Pen clasificó para la segunda vuelta en un distrito, lo que generará una triangular en las elecciones venideras.