
La Media Luna Roja ha alertado sobre el uso de vehículos humanitarios por parte de Israel en operaciones militares, calificándolo como un crimen de guerra contra civiles en el campo de refugiados de Nuseirat, en la Franja de Gaza. En una operación en la que se rescataron cuatro rehenes, se registraron 270 muertos y más de 700 heridos.
La organización ha destacado la gravedad de utilizar un camión de ayuda humanitaria como cobertura para acciones militares en un momento de gran necesidad humanitaria en Gaza. Señalaron que estas acciones violan el Derecho Internacional Humanitario y constituyen un crimen de guerra al engañar a la población civil.
La Media Luna Roja también expresó su preocupación por la pérdida de confianza de la población en quienes entregan ayuda humanitaria, poniendo en riesgo la seguridad de los trabajadores humanitarios y de la salud. Las autoridades israelíes negaron estas acusaciones, mientras que la relatora de la ONU para Palestina denunció el uso de falsos vehículos de asistencia como táctica de «camuflaje humanitario».
Se acusó a Israel de usar a los rehenes como pretexto para justificar acciones violentas y se cuestionó por qué no se liberaron durante un alto el fuego anterior. También se mencionó la supuesta utilización de un muelle provisional en la operación, una afirmación que fue desmentida por las autoridades estadounidenses.