El Tribunal Superior de Londres ha concedido a Julian Assange, fundador de Wikileaks, la oportunidad de apelar contra su orden de extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a varios cargos por la divulgación de documentos secretos. Assange, actualmente detenido en la cárcel de Belmarsh, tendrá tiempo para preparar su apelación, centrada en la protección de su derecho a la libertad de expresión en los tribunales estadounidenses.
La defensa de Assange argumenta que las revelaciones de 2010 sobre crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos tienen motivaciones políticas. A pesar de que la Administración de Joe Biden ha ofrecido garantías, los abogados advierten que la Justicia estadounidense podría actuar independientemente. Amnistía Internacional considera la decisión del Tribunal Superior como una noticia positiva para la libertad de prensa y denuncia los intentos de Estados Unidos de procesar a Assange, poniendo en peligro la libertad de expresión a nivel mundial.
Amnistía Internacional insta a Estados Unidos a retirar los cargos contra Assange para detener el proceso en Reino Unido. Assange ha tratado de bloquear su traslado a Estados Unidos, donde enfrenta cargos por violar la Ley de Espionaje y una posible condena de hasta 175 años de cárcel. Los abogados de Wikileaks cuestionan la posibilidad de un juicio justo en Estados Unidos y defienden que las acciones de Assange se encuentran dentro del ámbito del periodismo y merecen protección especial.