
El Tribunal Supremo de Israel ha dictaminado que los ultraortodoxos ya no pueden evitar el servicio militar, lo que podría afectar la estabilidad política del Gobierno liderado por Benjamin Netanyahu.
Los estudiantes de la ‘yeshiva’ han estado exentos del servicio en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) gracias a una exención que terminó en marzo. Ahora, el Tribunal Supremo ha determinado que el Gobierno no puede seguir evitando el reclutamiento ni proporcionar ayudas a este grupo como alternativa al servicio militar.
La sentencia no establece un plan específico para el reclutamiento de jóvenes ultraortodoxos, lo que plantea desafíos en un momento de tensiones militares, especialmente tras la ofensiva en Gaza. Se estima que hay alrededor de 67.000 posibles reclutas en este grupo, según ‘Times of Israel’.
El Movimiento por un Gobierno de Calidad ha celebrado la sentencia como una «victoria histórica para el Estado de derecho y la igualdad», instando al Ministerio de Defensa a implementar las directrices del Tribunal de inmediato.
Por otro lado, líderes como Yitzhak Goldknopf han criticado la decisión, argumentando que va en contra de los principios judíos en los que se basa Israel. La sentencia también ha generado tensiones en el Gobierno, con acusaciones de que Netanyahu prioriza mantener su coalición sobre cuestiones fundamentales como el reclutamiento de estudiantes ultraortodoxos.