El asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, instó al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a vincular la ofensiva militar de Israel en la Franja de Gaza con una estrategia política para el futuro, según un comunicado de la Casa Blanca.
Sullivan se reunió en Jerusalén con Netanyahu, el presidente israelí, Isaac Herzog, y otros líderes políticos, después de un encuentro previo en Arabia Saudita con el príncipe heredero Mohammed bin Salman.
En su reunión con Netanyahu, Sullivan «reiteró la necesidad de que Israel conecte sus operaciones militares con una estrategia política que pueda garantizar la derrota duradera de Hamás, la liberación de todos los rehenes y un mejor futuro para Gaza», dijo la Casa Blanca en un comunicado.
Este mensaje de Washington llega en un momento de agitación interna en Israel, después de que el ministro del Gabinete de Guerra, Benny Gantz, amenazara con abandonar el Gobierno de emergencia el 8 de junio si Netanyahu no acuerda un plan para la posguerra en Gaza antes de esa fecha, incluyendo quién podría gobernar el devastado enclave palestino.
Momentos de tensión
El ministro de Defensa y miembro del Gabinete de Guerra, Yoav Gallant, también tiene una relación tensa con Netanyahu y le ha contradicho públicamente, mostrando su oposición a cualquier Gobierno israelí de tintes militares en Gaza.
Durante su visita a Jerusalén, Sullivan se reunió con el Grupo Consultivo Estratégico Estados Unidos-Israel (SCG), encargado de coordinar temas de seguridad, y en el que fue informado en detalle sobre las operaciones militares israelíes en la Franja Gaza, según la Casa Blanca.
En esa reunión, ambas partes discutieron «métodos» para asegurar la derrota de Hamás minimizando el daño a civiles, y Sullivan reiteró que el presidente estadounidense, Biden, se opone a una operación militar a gran escala sobre Rafah, en el extremo sur de Gaza fronterizo con Egipto.
Según la Casa Blanca, Sullivan también habló con Netanyahu y otros políticos israelíes sobre los esfuerzos de Estados Unidos junto a Qatar y Egipto para mediar en negociaciones entre Israel y el grupo islamista Hamás con el objetivo de asegurar la liberación de todos los rehenes que permanecen en Gaza.
Además, Sullivan «propuso una serie de medidas concretas» para garantizar que más ayuda llegue a Gaza, incluyendo la apertura de todos los cruces disponibles, y el uso del muelle flotante construido por Estados Unidos en la costa norte de la Franja, por donde ya ha comenzado a entrar asistencia.
Finalmente, la Casa Blanca reveló que Sullivan y sus interlocutores discutieron pasos para establecer un «mecanismo de desconflicción más efectivo» que permita a los trabajadores humanitarios entregar ayuda de forma segura en Gaza y establecer corredores fijos dentro del enclave para facilitar su distribución.
