Estados Unidos ha observado con cautela las actividades del presidente ruso, Vladimir Putin, en Corea del Norte junto al dictador Kim Jong-un. En respuesta, Washington ha demostrado su apoyo a Corea del Sur enviando el portaaviones nuclear USS Theodore Roosevelt.
La llegada del grupo de ataque de EE.UU. a la base naval de Busan este sábado busca mostrar una imagen de fuerza después de la cumbre entre Moscú y Pionyang esta semana. El portaaviones participará en maniobras militares junto con Japón a finales de junio.
La Armada de Corea del Sur afirmó en un comunicado que la presencia del Theodore Roosevelt demuestra la sólida postura defensiva de los aliados y la determinación de enfrentar las amenazas norcoreanas. Esta visita se produce siete meses después de la llegada del USS Carl Vinson a Corea del Sur.
El grupo de ataque Theodore Roosevelt también participó en un ejercicio conjunto en el Mar de China Oriental con fuerzas navales surcoreanas y japonesas, aumentando la preocupación por las reclamaciones territoriales de China.
Ante las crecientes amenazas norcoreanas, Estados Unidos, Corea del Sur y Japón han fortalecido su entrenamiento combinado y aumentado la presencia de activos militares estratégicos estadounidenses en la región para disuadir al Norte.
Estados Unidos y Corea del Sur han estado actualizando sus estrategias de disuasión nuclear, con Seúl buscando garantías más firmes de que Washington utilizaría sus capacidades nucleares para defender a Corea del Sur de un ataque nuclear norcoreano.
