La polémica del aborto ha marcado el inicio de las reuniones del G7 en Puglia, al sur de Italia.
Giorgia Meloni, la presidente del Consejo de Ministros de Italia, generó controversia al exigir la eliminación de una referencia al aborto en el documento final de la cumbre.
Meloni afirmó que no permitirá agendas woke en la cumbre y luchará por los valores tradicionales de Italia y Europa.
La líder conservadora enfrenta la presión de Francia y Canadá para incluir la referencia al aborto en el texto del G7.
El asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jack Sullivan, aseguró que Biden no cederá en derechos y discutirá el tema con Meloni en la cumbre.
A pesar de ser católico, Joe Biden ha hecho del aborto un punto central en su campaña electoral para 2024.
Tras la derogación de la sentencia Roe vs. Wade en EE. UU., Biden buscará proteger el aborto a nivel federal en la próxima legislatura.
Macron, por otro lado, defiende el aborto y busca incluirlo como un derecho fundamental en la UE.
Las políticas provida de Meloni en Italia entran en conflicto con la agenda abortista de sus aliados internacionales.
El gobierno italiano ha implementado medidas para proteger a las mujeres embarazadas, madres con hijos menores y ofrecer alternativas al aborto.
Meloni aprobó una ley que permite a organizaciones provida acceder a centros abortistas para informar a las mujeres sobre alternativas al aborto.
