El conflicto en el Gobierno de coalición de Israel se hace más evidente. El sector radical ha amenazado con derribar al primer ministro Benjamin Netanyahu por el reclutamiento militar de los ultraortodoxos. Tras nueve meses de guerra en Gaza, los israelíes consideran injusto que este sector se niegue al Ejército, especialmente después de que la Corte Suprema anulara la exención para ellos en junio.
Tras la sentencia del Tribunal israelí, el ministro de Defensa Yoav Gallant anunció que el reclutamiento de ultraortodoxos comenzará en agosto. Esto generó una fuerte respuesta de la población ultraortodoxa, que teme perder sus tradiciones al unirse al Ejército.
El Ministerio de Defensa detalló que Gallant aprobó las órdenes después de una reunión con el jefe del Estado Mayor, Herzi Halevi, y otros altos cargos militares. También se lanzará una campaña de información dirigida a la población ultraortodoxa.
El reclutamiento de ultraortodoxos es visto como una necesidad operativa por Gallant y Halevi, quienes destacan la importancia de que los soldados puedan mantener su estilo de vida al unirse a las Fuerzas Armadas israelíes.
Aunque no se especificó cuántos jóvenes ultraortodoxos serán reclutados, se espera que las fuerzas armadas solo puedan reclutar a 3.000 para el año 2024 debido a los requisitos especiales de este grupo.
Desde la fundación de Israel, los jóvenes que estudian en una escuela talmúdica han estado exentos del servicio militar obligatorio, pero esto ha sido motivo de controversia y tensión, especialmente tras la reciente decisión del Supremo.
Netanyahu propuso un proyecto de ley para integrar a los ultraortodoxos en el mercado laboral y establecer cuotas de reclutamiento, pero esto podría provocar una crisis de Gobierno debido a la oposición de los partidos ultraortodoxos.
