Un estudio reciente reveló que la industria china de vehículos eléctricos ha recibido 231.000 millones de dólares en subvenciones y ayudas públicas desde 2009 hasta el año pasado. Estos datos salieron a la luz mientras el Ministerio de Comercio chino criticaba a la Comisión Europea por su investigación sobre fabricantes de automóviles chinos, acusándolos de prácticas de subvenciones injustas.
Según el informe elaborado por Scott Kennedy, del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS), más del 50% de estas ayudas se otorgaron en forma de exenciones fiscales sobre las ventas para estimular la demanda interna de vehículos eco-amigables. Además, se implementaron otras medidas como descuentos para compradores, inversiones en infraestructuras y apoyo a la investigación y desarrollo.
El informe sugiere una mayor coordinación entre la UE, EE UU, Japón y Corea del Sur en el sector de vehículos eléctricos para promover sus industrias nacionales y proteger su seguridad nacional. La batalla global en torno a los vehículos eléctricos ha entrado en una nueva fase, con aranceles provisionales de la UE sobre vehículos importados de China en respuesta a las subvenciones del país asiático.
El Ministerio de Comercio chino criticó las solicitudes detalladas de información de la Comisión Europea, argumentando que pueden perjudicar la transparencia y la equidad en el comercio. Europa ha pedido información sobre la cadena de suministro de materias primas para las baterías, la fabricación de componentes y el desarrollo de canales de venta, lo que ha generado preocupaciones en China sobre posibles actos de espionaje industrial.