Los festivales de verano suelen presentar prácticas abusivas por parte de los organizadores, como se vio en el festival Brava Madrid en 2023. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha estado denunciando estas irregularidades y ha lanzado una campaña para informar a los consumidores sobre sus derechos. Entre las medidas que la OCU destaca se encuentra la devolución del precio de la entrada y los gastos de gestión en caso de cancelación o modificación del evento, así como la regulación de los precios de reventa.
La OCU también exige el cumplimiento de la Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular, así como el uso de vasos reutilizables en los festivales. Además, se critica la limitación en los medios de pago dentro del recinto, donde solo se aceptan pulseras como forma de pago, lo que va en contra de la normativa de consumo. También se denuncia el cobro de comisiones abusivas por el uso de estas pulseras.
La falta de baños suficientes en los festivales y el aforo excesivo son otras cuestiones problemáticas señaladas por la OCU. Organizaciones como Facua también han denunciado prácticas abusivas en festivales, como el caso del festival Warm Up. Tanto la OCU como Facua están disponibles para que los consumidores denuncien estas irregularidades.