La falta de competitividad de España empeora al retroceder en el Ranking de Competitividad Mundial (WCR) de 2023 elaborado por el Institute for Management Development (IMD). España ocupa el puesto 40 de las 67 economías analizadas, su peor posición en una década, y la segunda peor histórica. La eficiencia del Gobierno ha caído, perdiendo 18 posiciones desde 2018 y siete en un año, afectando a factores como las finanzas públicas, la política fiscal, el marco institucional, la legislación empresarial y el marco societario. En eficiencia empresarial, se ha retrocedido debido a la pérdida de productividad, eficiencia y en el mercado laboral.
El área de eficiencia del sector público es la más deteriorada, descendiendo hasta el puesto 58. Factores como las finanzas públicas y el empleo han contribuido a esta caída. España registra su peor posición en el ranking en el área de Eficiencia del Sector Público debido a los excesos regulatorios del mercado laboral, las altas cotizaciones a la Seguridad Social y la falta de flexibilidad en las políticas gubernamentales.
En cuanto al desempeño económico empresarial, España mejora cinco puestos gracias a indicadores como el comercio internacional y los precios. Sin embargo, la caída de la inversión y de las exportaciones industriales sigue siendo un desafío. El IMD destaca la necesidad de reducir la presión fiscal, generar un marco normativo estable para las empresas, invertir eficientemente los fondos europeos y promover la digitalización y la inversión en I+D.
En el ranking de competitividad, Singapur, Suiza y Dinamarca lideran el podio, seguidos por Irlanda, Hong Kong, Suecia, Emiratos Árabes Unidos, Taiwán, Holanda y Noruega. Estados Unidos baja al puesto 12, Alemania al 24, Reino Unido al 27 y Francia al 30. Italia se sitúa en la posición 42, por debajo de España. Las economías emergentes como China, India, Brasil, Indonesia y Turquía están creciendo rápidamente en el ranking, especialmente en innovación, digitalización y diversificación.