El jugador del Getafe Mason Greenwood sufrió este sábado nuevos cánticos ofensivos e insultos racistas que llevaron al árbitro del partido, Jorge Figueroa Vázquez, a detener el juego de los azulones contra el Alavés en Mendizorroza.
Al detectar los insultos racistas desde la grada, el árbitro no dudó en parar el partido y luego informó al delegado del equipo local, Lluis Codina, para que anunciara el incidente por los altavoces y videomarcador del estadio.
A pesar de que el incidente no pasó a mayores, el partido se detuvo durante dos minutos antes de que el árbitro indicara que se reanudara el juego.
Una vez resuelto, el partido liderado por el equipo local (1-0) al descanso, pudo continuar su curso.