El ministro principal de Escocia, Humza Yousaf, anunció su dimisión hoy, pero continuará liderando el gobierno escocés hasta que se designe a un sucesor.
Desde Bute House, la sede del gobierno escocés, Yousaf, un musulmán de origen pakistaní, presentó su dimisión ante la moción de censura de la oposición conservadora que se debatirá y votará hoy.
Yousaf sucedió a Nicola Sturgeon, quien a su vez reemplazó a Alex Salmond, ambos también dimitidos.
Los cambios abruptos en el liderazgo reflejan las luchas de poder y la fragilidad de los independentistas del Partido Nacionalista Escocés, a pesar de su dominio político en Escocia y su capacidad para desafiar a Londres.
Yousaf generó polémica al dirigir una oración islámica desde su despacho en Bute House, y también al intentar aprobar una polémica ley sobre delitos de odio rechazada por la oposición.
Durante su breve mandato, Yousaf promovió la ideología Woke en Escocia y tuvo enfrentamientos con la oposición, lo que lo convirtió en una figura controvertida incluso entre sus propios aliados, los Verdes.
Ni siquiera el partido nacionalista escocés Alba, liderado por el exministro principal Alex Salmond, apoyó al mandatario independentista.
La renuncia de Yousaf marca la decadencia de los nacionalistas escoceses, con tres primeros ministros dimitidos, señalando un cambio político significativo.
