Varios altos cargos del Vaticano han superado la edad de jubilación o están a punto de hacerlo, lo que significa que el Papa Francisco tendrá que buscar nuevos colaboradores para reemplazarlos. Este año habrá dos vacantes en el Consejo de cardenales y terminarán los mandatos de prefectos de importantes dicasterios y departamentos de la Santa Sede. Se espera la presencia de un cardenal español en el nuevo equipo papal.
De acuerdo con el «Reglamento de la curia», los cardenales prefectos de los dicasterios vaticanos deben presentar su renuncia al cumplir 75 años. A partir de esa edad, el Papa puede aceptar la renuncia de inmediato o extender el nombramiento. Se les permite seguir trabajando hasta los 80 años, pero después de esa edad no pueden ocupar cargos.
Cuatro de los dieciocho prefectos de los dicasterios vaticanos ya superan los 75 años, y otros dos los alcanzarán en los próximos doce meses. Esta cifra aumenta si se consideran otros organismos importantes relacionados con la Santa Sede.
Francisco comenzó a realizar cambios el 6 de abril al nombrar un nuevo «Penitenciario Mayor», en reemplazo del cardenal Mauro Piacenza, quien cumplirá 80 años en septiembre. Ha designado sorpresivamente al hasta entonces cardenal vicario de Roma, Angelo De Donatis, de 70 años. El Papa tomará su tiempo para designar un nuevo «cardenal vicario» para la Ciudad Eterna.
Se espera que los primeros cambios importantes ocurran en el C9, el grupo de nueve cardenales que asesora al Papa en el gobierno de la Iglesia. Dos de sus miembros cumplirán 80 años en los próximos meses y perderán automáticamente sus cargos.
El cardenal español Fernando Vérgez cumplirá 80 años en marzo del próximo año y es el actual gobernador del Estado Ciudad del Vaticano. Francisco podría optar por reemplazarlo con una mujer, ya que no hay restricciones que indiquen que el gobernador del Vaticano deba ser obispo o sacerdote.
Además de estos cambios, otros altos cargos de la curia vaticana también están cerca de la edad de jubilación, lo que significa que habrá más movimientos en los próximos meses. Con estas jubilaciones y sustituciones, Francisco logrará rejuvenecer un poco su equipo de colaboradores en el Vaticano.