Un individuo se ha prendido fuego frente al tribunal de Nueva York donde se está llevando a cabo el juicio contra el ex presidente Donald Trump por presuntamente haber pagado 130,000 dólares a una actriz porno con la que se dice que tuvo una relación y comprar su silencio en la víspera de las elecciones de 2016.
De acuerdo con la CNN, el sujeto ingresó al parque Collect Pond, ubicado junto al edificio del tribunal, y comenzó a arrojar panfletos al aire.
Luego, sacó un recipiente de su mochila y se roció con un líquido. Posteriormente, se prendió fuego.
Las impactantes imágenes compartidas en redes sociales muestran al hombre ardiendo de rodillas con las manos en la cabeza, aparentemente imperturbable.
Finalmente, colapsa, se desploma y comienza a agitarse carbonizado. Los transeúntes (alrededor de 20) no saben cómo reaccionar hasta que el personal de seguridad del tribunal llegó y apagó las llamas con un extintor.
Testigos afirman que todo sucedió en cuestión de minutos y se actuó con la mayor rapidez posible, pero lamentablemente nada se pudo hacer. Un médico atendió al herido de inmediato y, según el Washington Post, logró sobrevivir y fue trasladado en estado crítico a un hospital.
Los folletos tenían el título «La verdadera historia del mundo» junto con una supuesta cita de 1981 del ex director de la CIA, Bill Casey: «Sabremos que nuestra campaña de desinformación está completa cuando todo lo que el público estadounidense crea saber sea falso».
En la misma página se exponía que la principal demanda era «abatir nuestro gobierno criminal» y reemplazarlo por uno que sirva a todos. Además, se afirmaba que «Trump está con Biden y están a punto de dar un golpe fascista».
La policía identificó al individuo como Max Azzarello, de 37 años y residente en Florida.
Azzarello, descrito por la policía como un «teórico de la conspiración», ya había llamado la atención la semana pasada al presentarse en la entrada del tribunal con un cartel que dirigía a un sitio web enfocado en teorías de conspiración. Ese mismo día distribuyó los mismos panfletos que arrojó al aire antes de prenderse fuego.
En su página web publicó una entrada explicando sus motivos: «Mi nombre es Max Azzarello y soy el investigador que se ha quemado frente al tribunal de Trump en Manhattan».
Este acto de protesta extrema tiene como objetivo llamar la atención sobre un descubrimiento importante y urgente: Somos víctimas de una conspiración totalitaria y nuestro propio gobierno (junto con varios de sus aliados) se está preparando para dar un golpe fascista global apocalíptico».
