La etnia gitana, también conocida como el pueblo romaní, tiene su origen en el noroeste de la India hace aproximadamente mil años. Migraron hacia el oeste, atravesando Persia y el Medio Oriente, hasta llegar a Europa en el siglo XIV. Se cree que la migración pudo haber sido impulsada por la búsqueda de oportunidades económicas o la huida de la persecución religiosa. Su llegada a España se produjo a través de los Pirineos, provenientes de Europa central, a comienzos del siglo XV. La primera referencia documentada de la presencia de los gitanos en España data de 1425, cuando Alfonso V de Aragón autorizó a viajar por sus dominios a don Juan de Egipto Menor. En la segunda mitad del siglo se produjo una segunda inmigración, a través del Mediterráneo, de un grupo a los que se denominó gitanos de Grecia.
A su llegada a Europa, los gitanos fueron recibidos con una mezcla de curiosidad y desconfianza. Su apariencia distintiva y su estilo de vida nómada los diferenciaron de las comunidades locales, lo que generó una actitud de rechazo y discriminación. A lo largo de los siglos, los gitanos fueron perseguidos y marginados en diferentes países europeos, provocando una diáspora gitana en todo el continente.
Uno de los legados que los gitanos han dejado en la sociedad son los apellidos. En España, muchos apellidos tienen su origen en la etnia gitana. Actualmente, uno de los apellidos más comunes con procedencia gitana es García, que destaca por ser el más frecuente en España. Hay registros de más de 3 millones de personas con dicho apellido. En la actualidad, hay 1.449.470 personas que tienen García como primer apellido, 1.469.550 como segundo, y 75.854 lo tienen como primero y segundo.
Los apellidos españoles con origen gitano más frecuentes son: Fernández, Jiménez, Rodríguez, Muñoz, García, Heredia, Vargas, Cortés, Reyes, Maya, Montoya, Moreno, Santiago, Gabarri.
A pesar de las dificultades históricas, los gitanos han logrado preservar su identidad cultural y sus tradiciones. Su lengua, el romaní, es una de las principales formas de comunicación dentro de la comunidad gitana y ha evolucionado incorporando palabras de diferentes idiomas europeos.
La cultura gitana se caracteriza por su música, danza y artesanía. La música gitana ha influido en diferentes géneros musicales en todo el mundo, como el flamenco en España y el jazz en Estados Unidos. Los gitanos valoran mucho la unidad familiar y la lealtad entre sus miembros, y la autoridad recae en los ancianos y líderes espirituales, quienes son muy respetados y consultados en asuntos importantes.