Los comicios presidenciales en Irán registran mínimos históricos de participación, con una segunda vuelta entre el conservador Said Jalili y el reformista Masud Pezeshkian programada para el 5 de julio. Jalili y Pezeshkian no alcanzaron el 50% de los votos en la primera ronda, siendo la primera vez en casi veinte años que se llega a una segunda vuelta en Irán. La baja participación del 40,2% ha sido un tema de preocupación, con Pezeshkian liderando el recuento con 10,4 millones de votos sobre los 9,4 millones de Jalili. Los conservadores Ghalibaf y Pourmohammadi quedaron en tercer y cuarto lugar respectivamente. La división en los conservadores y la sospecha de que Pezeshkian pueda ser en realidad un candidato conservador enmascarado, plantean incertidumbre para la segunda ronda.
