Rusia tiene como objetivo debilitar la infraestructura energética de Ucrania, pero el país europeo responde con ataques contra territorio ruso. En este sentido, Bélgorod ha vuelto a ser blanco de las Fuerzas Armadas ucranianas.
El Estado Mayor del Ejército de Kiev ha informado que la Fuerza Aérea, junto con otros componentes militares, atacó con éxito el puesto de mando de una brigada de fusileros motorizada rusa en Nejotiivka, en la región de Bélgorod.
El gobernador local ruso, Viacheslav Gladkov, afirmó que la ofensiva ucraniana provocó la muerte de al menos un civil y tres heridos. Extendió sus condolencias a los familiares y allegados de la víctima fallecida.
Según Gladkov, el Ejército ucraniano lanzó tres drones contra la ciudad de Gráivoron, alcanzando un aparcamiento junto a un edificio. Las fuerzas rusas, por su parte, derribaron 33 drones ucranianos sobre cuatro regiones fronterizas durante la madrugada.
El Ministerio de Defensa ruso informó que interceptaron y eliminaron 28 drones en la región de Briansk, dos en Smolensk, dos en Lípetsk y uno en Tula. Los ataques ucranianos buscan dañar la infraestructura petrolera rusa y objetivos militares.
En medio de esta situación, la Fuerza Aérea ucraniana derribó dos de tres misiles Kalibr rusos sobre la región de Kiev, lanzados desde el mar de Azov. Los fragmentos hirieron a dos personas levemente y causaron daños materiales en viviendas y edificios.
