La cumbre por la paz en Ucrania celebrada en Bürgenstock, Suiza, se centró en la seguridad nuclear, seguridad alimentaria y liberación de prisioneros de guerra y deportados.
La declaración final aprobada por la mayoría de los más de 90 participantes busca poner fin a la guerra en Ucrania con un plan de paz definitivo.
Se destaca la exigencia de que la central nuclear de Zaporiyia regrese a la soberanía ucraniana y se recalca la inadmisibilidad de amenazas de uso de armas nucleares en la guerra.
Se reafirma el compromiso de respetar la integridad territorial y la independencia política de todos los estados, incluida Ucrania, y se insta a resolver disputas por medios pacíficos basados en el derecho internacional.
Además, se hace un llamado a garantizar la seguridad y responsabilidad ambiental en el uso de energía nuclear y se demanda el funcionamiento seguro de las instalaciones nucleares en Ucrania.
En cuanto a la seguridad alimentaria mundial, se destaca la importancia de la navegación comercial segura y el acceso a los puertos marítimos del mar Negro y de Azov.
Se enfatiza que la seguridad alimentaria no debe ser utilizada como un arma y se exige la liberación de todos los prisioneros de guerra y deportados ilegalmente en Ucrania.
