Marine Le Pen ha declarado que no pedirá la renuncia del presidente de la República, Emmanuel Macron, en caso de que su partido, En Marche!, sufra una derrota en las próximas elecciones legislativas programadas para el 30 de junio. Se espera que el candidato de Agrupación Nacional, Jordan Bardella, salga victorioso.
En una entrevista con Le Figaro, Le Pen expresó su respeto por las instituciones: «No quiero caos institucional». Afirmó que en caso de victoria de su partido, Agrupación Nacional, y Bardella es nombrado primer ministro, habrá una cohabitación.
Esto implica la coincidencia de un presidente (Macron) de un partido (En Marche!) con un primer ministro (Bardella) de otro partido (Agrupación Nacional).
Cuando se le preguntó quién era su principal rival, si Macron o el Nuevo Frente Popular de extrema izquierda liderado por el radical populista Jean-Luc Mélenchon, Le Pen fue clara: «La abominación para el país es la Nupes II» (Nuevo Frente Popular), al que acusó de islamo-izquierdismo.
Argumentó que el «islamo-izquierdismo» aboga por la desaparición de las libertades, incluida la libertad de ser francés, la libertad de propiedad, la libertad de expresión, entre otras. En cuanto a Macron, señaló que deja un país en ruinas con servicios públicos destruidos y problemas de inmigración e inseguridad.
Le Pen concluyó que la lucha prioritaria debe ser contra el bloque islamo-izquierdismo, a pesar de considerar peligrosos tanto a Macron como a Mélenchon.
