Los demócratas cristianos, parte fundamental del Partido Popular Europeo, se perfilan como favoritos para ganar las elecciones europeas. En Alemania, la coalición liderada por los socialdemócratas de Olaf Scholz enfrenta desafíos políticos internos que podrían llevarlos al tercer puesto. Los demócratas cristianos (CDU/CSU) podrían obtener el 30% de los votos, mientras que el SPD y el AfD se mantienen en un empate técnico con el 14%.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, busca un segundo mandato y podría lograrlo con el apoyo de los demócratas cristianos. Los ultraderechistas del AfD se han visto envueltos en controversias, lo que ha afectado su popularidad, pero siguen siendo una fuerza política relevante.
La Alianza Sahra Wagenknecht-Por la Razón y la Justicia, liderada por Sahra Wagenknecht, podría captar votos de seguidores desilusionados con el AfD y consolidar una facción de izquierda en el Parlamento Europeo. En las elecciones locales de Turingia, esta alianza ha tenido éxito, pero su postura euroescéptica y conservadora genera críticas.
En general, se espera que los demócratas cristianos mantengan su posición dominante, mientras que el SPD y otras fuerzas políticas se mantienen estables en medio de un panorama político europeo en el que los socialistas solo logran pequeñas victorias.