La Policía Nacional tiene identificados a alrededor de 2.000 antisistema violentos que están en estado «durmiente» esperando un cambio de Gobierno en España para volver a las protestas callejeras. Las áreas más calientes donde tienen más presencia son Cataluña, con grupos violentos de inspiración anarquista, seguido por el País Vasco y la Comunidad de Madrid, donde predominan corrientes comunistas radicales.
Los extremistas antisistema de la izquierda radical han optado por mantener un perfil bajo durante el mandato del Gobierno de coalición, arriesgando perder capacidad de convocatoria. Sin embargo, la Policía sabe que estos grupos no desaparecerán, simplemente están en estado «durmiente» sin perder sus características, como la forma de «parasitar» manifestaciones legítimas, convirtiéndolas en escenarios de violencia.
Estos antisistema violentos son oportunistas, se organizan bien y estudian el terreno para actuar en las protestas. A diferencia de los radicales de extrema derecha, son más organizados y utilizan recursos legales, como tener abogados y sanitarios propios en las concentraciones. Grupos como Movimiento Anti Represión, Izquierda Castellana, Yesca y los Bukaneros están identificados por la Policía como parte de estos movimientos.
Estrategia del silencio
El ex comisario principal Germán R. Castiñeira confirma que la estrategia actual de estos grupos radicales de extrema izquierda es mantenerse en silencio, aunque no van a desaparecer. Aunque han tenido poca actividad en los últimos años, los expertos creen que volverán a movilizarse en cualquier concentración, utilizando el odio como recurso para motivar a sus seguidores.
Expertos en propaganda
Estos grupos de extrema izquierda son expertos en propaganda en redes sociales, utilizando fotoperiodistas afines para difundir la reacción policial. Su dinámica es de acción-reacción-acción, buscando siempre provocar una respuesta de la Policía. Utilizan la violencia contra la Policía y edificios públicos para generar confrontaciones.
Los especialistas de la Policía mantienen su atención en zonas como Madrid, Cataluña y el País Vasco, donde estos grupos han causado disturbios en el pasado. Un ejemplo claro fue en el barrio de El Gamonal en 2014, donde una protesta vecinal fue «parasitada» por violentos antisistema de otras regiones, convirtiéndola en una confrontación con la Policía.
Fuente (para controlar el refrito): https://okdiario.com/espana/policia-detecta-celulas-durmientes-2-000-antisistema-violentos-espera-cambio-gobierno-12919096