Este domingo se conmemora el primer año de la entrada en vigencia de la Ley por el derecho a la Vivienda, una normativa que ha generado críticas y cuya principal medida, el control de precios del alquiler, solo se aplica actualmente en 140 municipios catalanes considerados tensionados.
La primera Ley de Vivienda de la democracia, impulsada por el Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos, se desbloqueó justo antes de las elecciones autonómicas y municipales, tras tres años de negociaciones.
La oferta de vivienda en alquiler cae a mínimos
De acuerdo con datos de la Federación Nacional de Asociaciones inmobiliarias (FAI), la oferta de vivienda para alquiler habitual ha disminuido un 30,5% desde la entrada en vigor de la ley debido a la salida de propietarios de viviendas tradicionales, en su mayoría pequeños propietarios. En particular, la firma de tasación UVE Valoraciones señala que la oferta de vivienda en alquiler ha alcanzado mínimos históricos y se encuentra un 28% por debajo de los niveles de 2020, cuando hubo un aumento debido al traslado de viviendas turísticas al mercado de alquiler.
Desde la patronal de promotores APCE advierten que la Ley de Vivienda está teniendo un efecto contrario al esperado, tal como lo denuncian la mayoría de los actores del sector, y señalan que en Cataluña ha provocado la retirada del 30% de la oferta. El Banco de España también ha alertado sobre los efectos negativos que puede tener el control de los precios del alquiler sin medidas estructurales que aumenten la oferta. Según la entidad, se necesitan en España 600.000 viviendas nuevas para 2025.
El precio de los alquileres sigue aumentando
Según los últimos datos de Fotocasa, el precio del alquiler aumentó un 5,2% en abril, alcanzando los 12,3 euros/m2, con un coste medio cercano a los 1.000 euros.
En once comunidades se han superado los precios máximos históricos: Asturias, Canarias, Murcia, Baleares, Madrid, Galicia, Comunidad Valenciana, País Vasco, Castilla y León, Navarra y Cataluña, siendo esta última la única región donde se aplica el control de alquileres. Las áreas con los precios más altos son Madrid (18,3 euros/m2/mes); Baleares (18,1 euros); Cataluña (16,7 euros) o País Vasco (15,4 euros).
Según Idealista, la subida interanual en abril fue del 13%, alcanzando los 13 euros/m2, el precio más alto registrado hasta la fecha. Barcelona sigue siendo la ciudad más cara (21,1 euros/m2), seguida de Madrid (19,2 euros); San Sebastián (17,2 euros); Palma (15,8 euros) o Málaga (14,2 euros). Las comunidades gobernadas por el PP descartan solicitar la declaración de zonas tensionadas.
Más de un 34% de la renta para el alquiler
Según Idealista, los hogares destinaron el 22,6% de sus ingresos a la compra de una vivienda y hasta el 34,5% al alquiler el año pasado, con porcentajes del 43% en Barcelona, 41% en Palma, 40% en Málaga y 38% en Madrid.
Los últimos datos del Banco de España indican que las familias necesitan 7,3 años de salario bruto para adquirir una vivienda y deben destinar más del 37% de sus ingresos brutos anuales disponibles durante el primer año. Los expertos recomiendan que el esfuerzo no supere el 30%. Se espera un aumento en el esfuerzo debido al déficit de vivienda, el crecimiento de la población, especialmente extranjera, en los próximos años, y la imposibilidad de construir nuevas viviendas a corto plazo.
Además de lanzar un bono para el alquiler joven, el Gobierno se ha comprometido a poner en el mercado 183.000 viviendas asequibles y ha aprobado una línea de avales para la compra de vivienda por un valor de 2.500 millones de euros.
Auge del alquiler temporal, turístico y de habitaciones
La Agencia Negociadora del Alquiler (ANA) estima que el alquiler temporal y de habitaciones para evitar la Ley de Vivienda ha restado más del 25% de la oferta tradicional. La FAI coincide en que ha habido una fuga de propietarios: más del 21% hacia el alquiler temporal o turístico y un 13% hacia la compraventa.