En el juicio penal contra el exmandatario de Estados Unidos, Donald Trump, su exabogado y mano derecha, Michael Cohen, admitió haber robado 30.000 dólares a la Organización Trump. Cohen explicó que se sintió mal pagado por sus servicios y decidió tomar la justicia en sus propias manos.
«Me enojé por la reducción de mi bono, por lo que sentí que era casi como una autoayuda», se justificó desde el estrado, unas declaraciones que podrían afectar su credibilidad como testigo principal de la fiscalía.
Presionado por el abogado Todd Blanche, Cohen admitió que tomó dinero que debía ser parte de un reembolso de 50.000 dólares a una compañía tecnológica. Cohen confesó que solo le entregó a la compañía 20.000 dólares.
«Entonces, ¿usted le robó a la Organización Trump?», insistió Blanche. «Sí, señor», respondió Cohen, agregando que nunca devolvió ese dinero. Aunque nunca fue acusado penalmente de robar a la compañía.
El juicio de Trump por alterar registros contables para pagar a una exactriz porno está llegando a su fase final, con los alegatos finales programados para la próxima semana y la expectativa de un veredicto con un gran impacto político.
Los miembros del jurado deben determinar si, más allá de toda duda razonable, Trump es culpable de falsificar 34 documentos contables para ocultar como gastos legales el pago de 130.000 dólares a la exactriz de cine porno Stormy Daniels en las elecciones de 2016 que ganó frente a Hillary Clinton.
Un veredicto de culpabilidad requeriría unanimidad del jurado. En caso de ser así, el juez deberá establecer la pena, que podría incluir cárcel. Sería un hecho histórico en Estados Unidos y un terremoto político en plena campaña presidencial de cara a las elecciones de noviembre.
Además del caso de Nueva York, Trump enfrenta acusaciones en Washington y Georgia por intentar revertir los resultados de las elecciones de 2020 y llevarse documentos clasificados al dejar la Casa Blanca en 2021, aunque este juicio ha sido pospuesto indefinidamente.
