La coalición de derecha en Países Bajos presenta su nuevo pacto de gobierno para endurecer la política de asilo.

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El líder de extrema derecha y vencedor de las últimas legislativas en Países Bajos, Geert Wilders, afirmó que la nueva coalición de gobierno busca endurecer al máximo su política de asilo, aunque el proceso de derogación del sistema europeo en la materia podría llevarle «años», según dijo a AFP este jueves.

El acuerdo para formar un gobierno de coalición se anunció la noche del miércoles, seis meses después de la victoria electoral del partido de Wilders. Todavía no se sabe quién será el jefe del ejecutivo, pero sucederá al primer ministro saliente, el liberal Mark Rutte, quien también podría ser nombrado secretario general de la OTAN.

La coalición se alcanzó entre el Partido de la Libertad (PVV) de Wilders, el partido campesino BBB, el Liberal VVD y el anticorrupción Nuevo Contrato Social (NSC). Según el programa dado a conocer este jueves, se tomarán medidas concretas para aplicar las medidas más duras en política de asilo y adoptar un paquete global que permita controlar la inmigración.

Las partes buscan pedir a la Comisión Europea la posibilidad de prescindir de las reglas comunes sobre política de asilo, aunque Wilders reconoció que esta derogación, que ya tiene Dinamarca, llevará años.

Las personas sin un permiso válido de residencia podrán ser deportadas «por la fuerza si es necesario», señala el programa de gobierno.

Wilders indicó que a corto plazo, el nuevo gobierno conservador empleará la legislación existente para restringir el flujo de demandantes de asilo, aplicando controles fronterizos para prevenir esas llegadas de solicitantes de asilo.

Apoyo a Ucrania e Israel

En política exterior, los partidos de la coalición se comprometen a apoyar a Ucrania políticamente, militarmente, financieramente y moralmente. También consideran trasladar la embajada neerlandesa en Israel de Tel Aviv a Jerusalén.

La mayoría de gobiernos del mundo tienen su embajada en Tel Aviv, pero Israel considera Jerusalén su capital eterna e indivisible, mientras que los palestinos desean instalar en ella la capital de un Estado hipotético. Entre los favoritos para el cargo de primer ministro suena el nombre de Ronald Plasterk, ex ministro de Educación e Interior. En marzo, los cuatro partidos acordaron formar un gabinete con políticos y personalidades independientes o tecnócratas.

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