En la Asamblea General de las Naciones Unidas, 143 estados han solicitado reconsiderar la integración de Palestina como Estado de pleno derecho, una decisión que debe ser tomada por el Consejo de Seguridad.
Solo nueve países votaron en contra y 25 se abstuvieron en esta resolución, la cual fue copatrocinada por España, Irlanda, Noruega y Bélgica, junto con más de setenta países.
La resolución aprobada otorga a Palestina nuevas competencias que amplían su estatus actual de «estado observador no miembro» y definen su participación en la Asamblea General, aunque sin derecho a voto ni elegibilidad para organismos de las Naciones Unidas.
Actualmente, Palestina es un Estado observador no miembro en la ONU, al igual que el Vaticano, pero esta iniciativa le brindará mayor representación y voz dentro de la Asamblea.
La resolución también señala que «el Estado de Palestina cumple con los requisitos para ser miembro» y recomienda al Consejo de Seguridad que lo considere, aunque no puede obligarlo a hacerlo. Además, reafirma el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación, incluyendo un Estado palestino independiente y el fin de la ocupación israelí.
Los países impulsores de la iniciativa han aclarado que este gesto hacia los palestinos es «excepcional» y «no establece un precedente», para evitar que otros territorios como Taiwán y Kosovo puedan reclamar un trato similar.
