El Atlético de Madrid ha tomado la decisión de suspender de manera indefinida al socio del club que supuestamente emitió un grito racista hacia el delantero del Athletic Club Nico Williams el pasado 27 de abril en el estadio Wanda Metropolitano.
Tras la identificación por parte de la Policía del responsable del presunto incidente racista y la confirmación de que se trata de un socio abonado de la Grada de Animación, el club colchonero ha decidido suspender cautelarmente su condición de socio mientras se resuelve su caso en los órganos sancionadores pertinentes.
El Atlético de Madrid ha señalado que considera como faltas «muy graves» aquellas que afecten a la imagen y reputación del club, así como aquellas que vayan en contra de su compromiso en la lucha contra la violencia verbal o física, así como el racismo, la xenofobia o la intolerancia.
El club ha reiterado su condena a cualquier acto que atente contra la dignidad de personas o instituciones, mostrando su compromiso en la erradicación de todo tipo de violencia en el deporte.
El Atlético ha destacado su historia de ser un espacio abierto e integrador, y ha dejado claro que no permitirá que la actitud de unos pocos manche la imagen de los miles de aficionados que apoyan al equipo con pasión y respeto hacia el rival.