El presidente chino, Xi Jinping, arribó el domingo a Francia para una visita de Estado que se extenderá hasta el martes y tiene como principal objetivo abordar las crecientes tensiones comerciales entre China y la Unión Europea.
Xi, recibido en el aeropuerto de Orly por el primer ministro francés, Gabriel Attal, abordará este tema el lunes en el Palacio del Elíseo con el presidente francés, Emmanuel Macron, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
En medio de tensiones comerciales crecientes, Pekín señala a París como responsable de las investigaciones de la Comisión Europea sobre las subvenciones chinas. En respuesta, Pekín ha iniciado una investigación sobre el coñac y ha aumentado los procedimientos para las marcas francesas de cosméticos que desean vender en China.
Macron busca equidad en la competencia
El Elíseo destaca la postura de Macron en favor de mejorar el acceso de las empresas francesas al mercado chino y lograr condiciones de competencia más justas. En su encuentro con Xi, busca obtener garantías comerciales.
Tras la reunión matutina, Macron ofrecerá una ceremonia de bienvenida a Xi en los Inválidos de París. Luego, se reunirán en el Elíseo y participarán en encuentros económicos franco-chinos, seguidos de una cena de Estado.
Macron expresará sus preocupaciones sobre la participación de empresas chinas en el esfuerzo de guerra ruso. Durante la visita, se abordarán crisis internacionales, como las guerras en Ucrania y Oriente Medio.
En relación con Ucrania, Macron buscará persuadir a Xi para que influya en Vladimir Putin a favor de una resolución negociada del conflicto. Además, se abordarán violaciones de derechos humanos en China.
El martes, Macron llevará a Xi a los Pirineos franceses para un contacto más personal. Ambos visitarán el puerto del Tourmalet, cerca de la región de la abuela materna de Xi, fortaleciendo sus lazos sentimentales.


